Anhedonia: cuando no hay placer en la vida

Anhedonia: cuando no hay placer en la vida


¿QUÉ ES LA ANHEDONIA? SIGNIFICADO Y DEFINICIÓN

Anhedonia” es un término derivado del griego (an: sin, y hedone: placer), que se refiere a la incapacidad, total o parcial, de sentir placer, satisfacción, contentamiento o interés en la realización de actividades placenteras habituales, como dormir, comer, relacionarse con los demás o tener relaciones sexuales.

La palabra fue acuñada en 1897 por el psicólogo francés Théodule-Armand Ribot, quien definió la anhedonia como la incapacidad patológica de percibir placer en todas sus formas. El DSM-5 lo describe como una disminución del interés o placer en respuesta a estímulos previamente percibidos como gratificantes en una fase premórbida.

La anhedonia puede considerarse una forma general de aplanamiento emocional y adormecimiento afectivo, que resulta de la incapacidad de disfrutar de los placeres de la vida o de la falta de conciencia de los mismos.

TIPOS DE ANHEDONIA Y AUSENCIA DE PLACER

La anhedonia puede limitarse a un solo ámbito específico o afectar a varios aspectos de la vida. De acuerdo con esto, se distinguen dos tipos principales de anhedonia:

  1. Anhedonia social: se caracteriza por un desinterés en las relaciones interpersonales, que lleva a la evitación y aislamiento social.

  2. Anhedonia física: el desinterés involucra varios elementos, como la comida, las emociones, las actividades físicas y otros aspectos de la vida cotidiana. En esta categoría se incluye la anhedonia sexual, que es una falta de placer que se manifiesta en particular en el acto sexual y que puede evolucionar a otros trastornos sexuales.

CARACTERÍSTICAS Y CAUSAS DE LA ANHEDONIA

La anhedonia puede definirse, desde un punto de vista teórico y psicoclínico, como un rasgo de personalidad y como un síntoma de diversas patologías. Es una característica de la personalidad cuando ha estado presente durante mucho tiempo y el propio sujeto lo reconoce.

Sin embargo, a menudo, la capacidad de sentir placer por ciertas cosas en un momento específico se ve comprometida debido a una patología. La anhedonia, de hecho, no debe considerarse como un trastorno en sí mismo, sino como un síntoma que se encuentra con frecuencia en el caso de varios síndromes como:

  • Depresión: generalmente aparece junto con la apatía, de la que se diferencia en que esta última es una pérdida de motivación en comparación con un estado anterior, que conduce a la dificultad para tomar la iniciativa y no es una falta de placer.

  • Esquizofrenia: en los pacientes que la padecen se manifiesta principalmente como anhedonia social y representa un factor predictivo de episodios psicóticos. Algunos expertos, como el Dr. Carpenter y el Dr. Kirkpatrick, consideran que la anhedonia es un síntoma primario y duradero de la esquizofrenia, y es útil para diagnosticarla. Otros lo consideran como un factor de transmisión genética que predispone a la aparición de la esquizofrenia.

  • Enfermedad de Parkinson: generalmente se manifiesta junto con la acinesia y se asocia con un trastorno de los circuitos dopaminérgicos; parece que alrededor del 40% de los pacientes con enfermedad de Parkinson padecen anhedonia al mismo tiempo.

  • Trastorno de estrés postraumático, adicción a las drogas, síndrome de abstinencia y diversos trastornos del estado de ánimo y la personalidad.

Los mecanismos que causan la anhedonia no se conocen del todo. El modelo más compartido por los médicos atribuye el desarrollo de la anhedonia a un conjunto de factores genéticos, evolutivos, familiares, sociales y ambientales.

Es difícil llegar a un modelo ampliamente compartido de manera unánime por la comunidad científica que pueda explicar este fenómeno, probablemente también por la definición no unívoca de “placer”. Desde un punto de vista neurobiológico, se supone que se debe a un déficit de dopamina, un neurotransmisor involucrado en la sensación de placer y en los circuitos de gratificación y recompensa.

ANHEDONIA: ¿CÓMO SALIR DE ELLA?

El tratamiento para la anhedonia es similar al que se usa comúnmente en caso de depresión, es decir, sesiones de terapia psicológica y, si se considera necesario, terapia con medicamentos. El especialista se asegurará de que el paciente identifique las razones de su malestar y lo ayudará a restaurar los recursos que pueden causar placer en su vida.

Dado que se trata de un síntoma, es fundamental que el profesional profundice en la situación, con recursos como las escalas para la evaluación de la anhedonia y la apatía, con el fin de rastrear, identificar y tratar el trastorno primario.

Para prevenir la anhedonia hay que poner en primer lugar el amor y el cuidado de uno mismo. Dedicarse a los pasatiempos, pasar tiempo relajado y estar en compañía de los amigos es el mejor antídoto. Además de lo anterior, aumentar la autoconciencia y mejorar el propio enfoque de los eventos de la vida es a menudo la clave del bienestar, y recurrir a un profesional puede ser una gran ayuda en esto.