Felicidad: ¿Qué es y por qué a veces es difícil ser feliz?

El 63% de los ciudadanos del mundo dicen ser felices


¿QUÉ ES LA FELICIDAD?

Según la definición del diccionario la felicidad es “el estado de ánimo de quien está sereno, no turbado por dolores o preocupaciones y goza de este estado”.

La raíz latina del término felicidad es fe y se asocia a abundancia y prosperidad. La felicidad es una condición cambiante y momentánea, más o menos larga, de bienestar, comodidad y dicha, que implica una sensación de satisfacción y una percepción positiva de las cosas. Involucra la emotividad, el intelecto y el cuerpo y no siempre está determinada por un motivo bien definido. Es un estado subjetivo, que depende de muchos factores internos y muchas variables.


LA FELICIDAD SEGÚN LA PSICOLOGÍA, LA FILOSOFÍA Y LA CIENCIA

La búsqueda de la felicidad es una constante de la condición humana. Es un objeto común de estudio de la filosofía, la psicología y la ciencia, que han ido formulando innumerables teorías y recetas para comprender y encontrar la felicidad.

  • En la filosofía antigua de Aristóteles, Platón y Sócrates, felicidad es virtud: es un estado permanente, espiritual, elevado, superior al conocimiento, que tiene a que ver con lo que tenemos y con cuanto de buenos queremos llegar a ser con nuestro empeño. En cambio, según los filósofos modernos, como Hobbes y Kant, la felicidad es un concepto dinámico: es la búsqueda de algo nuevo y el avance hacia las propias metas.

  • La rama de la psicología positiva, también llamada psicología de la felicidad, nacida en 2000 con Martin Selingman, abre las puertas a una nueva perspectiva: se pone el énfasis en los aspectos positivos de la existencia y en los procesos mentales que promueven el bienestar y la prosperidad y conducen a la auto-realización. Según Selingman, cada uno es responsable de su propia felicidad y tiene la capacidad de encontrar adentro suyo la actitud para atraer situaciones positivas. En el libro Haz florecer tu vida, el psicólogo explica el modelo PERMA (que significa “Positive Emotions, Engagement, Relationship, Meaning, Accomplishment”), un conjunto de 5 factores que serían la receta para la felicidad:

  1. P – emociones positivas (positive emotions): las emociones positivas, como la esperanza, la autoironía y el optimismo implican un tono del umor positivo y estimulan la creatividad.

  2. E – compromiso (engagement): el compromiso con algo, independientemente de la actividad, nos permite entregarnos a ello sintiendo una sensación de placer.

  3. R – relaciones positivas (positive relationship): las relaciones positivas, hechas de vínculos verdaderos y sentimientos puros y genuinos, nos permiten compartir nuestra intimidad, nuestras alegrías y nuestros dolores y no sentirnos solos.

  4. M – Significado y propósito (meaning and purpose): investigar - y eventualmente encontrar – nuestro propósito da sentido a la existencia y nos hace sentir completos.

  5. A – cumplimiento (Accomplishment): el éxito y el sentido de realización que derivan del logro de algunos de nuestros objetivos y de la aprobación que de ellos se deriva, son factores que refuerzan la autoestima, la satisfacción y el sentido de autoeficacia.

  • Según Daniel Gilbert, investigador de la Universidad de Harvard, hay diferentes tipos de felicidad.

    1. Felicidad emocional: bienestar que se siente por una experiencia transitoria y relativa solo al momento presente, como pasar un día en buena compañía o haber visto una buena película.

    2. Felicidad moral: profunda satisfacción derivada de la conciencia de estar viviendo una vida recta y plena según los propios principios éticos.

    3. Felicidad relacionada con el juicio: sentimientos transitorios relacionados con ciertas situaciones y dependientes del juicio personal, como ser feliz por tener éxito en el trabajo.

  • George Vaillant es un investigador de Harvard que ha llevado a cabo el Estudio de Desarrollo de Adultos (Study of adult development), la mayor investigación sobre la felicidad, realizada durante 75 años con el objetivo de identificar los factores responsables de la felicidad. 268 estudiantes de Harvard adinerados han sido monitoreados durante aproximadamente 45 años. De ahí resultó que son los vínculos afectivos, las conexiones profundas y las relaciones de calidad los ingredientes esenciales para la felicidad e incluso los únicos ingredientes para la felicidad después de la mediana edad. Posteriormente, se realizaron más investigaciones con las que se identificaron otros factores predictivos de la felicidad: la generosidad, la gratitud, el compartir nuevas experiencias con nuestros seres queridos y la capacidad de perdonar.

  • Según Michael Fordyce, hay cuatro actitudes que debemos poner en práctica en el camino hacia la felicidad:

    1. Llevar una vida activa

    2. Socializar con los demás

    3. Dedicarse a los pasatiempos y a lo que nos haga sentir bien

    4. Cultivar las relaciones verdaderas de amor y afecto.


¿POR QUÉ A VECES ES DIFÍCIL SER FELIZ?

Para encontrar la felicidad no existe una regla válida para todos ni una receta universal. A menudo se trata de un proceso complicado: el camino a la felicidad no es fácil y requiere esfuerzo para mejorar nuestra condición psico-física y espiritual. Vivir siempre en el presente, prestar atención a lo que se tiene, apreciar las pequeñas cosas... Esto constituye la base para poder disfrutar de momentos felices.

Hay que ser conscientes de que nuestra naturaleza humana nos hace experimentar cíclicamente tristeza y melancolía alternadas con alegría y felicidad. Para comprender profundamente el significado de la felicidad y su valor, es necesario también vivir el vacío de la tristeza.

También hay que liberarse de algunas creencias falsas que dificultan el camino hacia la felicidad. En primer lugar, la felicidad no depende de las condiciones externas, sino de nosotros mismos, como enseña Selingman.

Otra creencia falsa es que la felicidad es algo raro, ideal, utópico, que llega como resultado de una lucha o por un golpe de suerte: no es así. La felicidad ya está a nuestra disposición. Lo que pasa es que a menudo tenemos miedo a los cambios. Así, no dejamos espacio dentro de nosotros para la felicidad. Sin embargo, es justamente lo desconocido lo que podría llevarnos al estado interior que tanto deseamos.