La sexualidad es una de las esferas más personales y privadas de la vida de un individuo. Cada uno de nosotros tiene preferencias o fantasías que algunas veces pueden sorprendernos o incluso escandalizarnos, pero que suelen pertenecer al funcionamiento sexual normal. En cambio, cuando fantasías o deseos provocan efectos indeseados o daniños en nosotros o en los demás, empiezan a calificarse como patológicos. Los trastornos sexuales se pueden dividir en tres grandes categorías: disfunciones sexuales, trastorno de la identidad de género y parafilia.
Disfunciones sexuales
Trastornos del deseo sexual
- Reducción o pérdida del deseo sexual
- Aversión y evitación del contacto con los genitales de otra persona
Trastornos de la excitación sexual
- Trastornos de la excitación sexual femenina - frigidez
- Trastorno masculino de la erección - impotencia
Trastorno del orgasmo
- Trastorno del orgasmo femenino - anorgasmia
- Trastorno del orgasmo masculino - eyaculación retardada
- Eyaculación precoz
Trastornos asociados al dolor sexual
- Dispaurenia (masculina y femenina) - dolor recurrente y persistente durante el acto sexual
- Vaginismo - espasmos involuntarios que imposibilitan la relación sexual
Trastorno de la identidad de género
La diagnosis es aplicable solo cuando el deseo de ser miembro del otro sexo causa un malestar clínicamente significativo y una alteración de áreas importantes relativas al funcionamiento de la persona. La diagnosis no debería realizarse en las personas que están bien en la percepción de sí mismos como miembros del otro sexo
Parafilias: perversiones sexuales
Son un grupo de trastornos en los cuales la excitación sexual es provocada por objetos inusuales o por actividades sexuales inusuales. Las fantasías y los impulsos duran al menos 6 meses. Algunas investigaciones han demostrado que muchas personas, en algunas ocasiones, fantasean sobre algunas actividades que vamos a describir. La característica principal de una parafilia es la presencia de fantasías, impulsos sexuales o comportamientos recurrentes e intensamente excitantes, que se buscan para probar placer y/o como única modalidad de placer sexual. Estos comportamientos causan un malestar evidente y pueden manifestarse bajo forma de violencia física/psicológica.
Fetichismo: atracción sexual hacia un objeto inanimado (calzado, ropa interior, calcetines, guantes...)
Travestismo: excitación sexual que proviene del ponerse ropa del sexo opuesto
Pedofilia: atracción sexual hacia los niños
Exhibicionismo: mostrar sus propios genitales a un desconocido no concorde
Voyeurismo: mirar otras personas mientras se quitan la ropa o tienen una relación sexual
Frot: tocar de manera sexualmente orientada una persona
Masoquismo: excitación sexual al recibir dolor o humillación infligidos por la pareja
Sadismo: excitación provocada por la humillación o el dolor infligidos a la pareja
Coprofilia: Excitación sexual ante la vista, el olor y el contacto con los excrementos
Necrofilia: Atracción sexual hacia los cadáveres
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